José Martí, el amigo de siempre
Por: Reyna C. Turro Caró
No en pocas ocasiones escuchamos a nuestros pioneros declamar los Versos Sencillos del Héroe Nacional de Cuba, José Marti, otras veces se les ve a los pequeños esmerados en obtener el libro La Edad de Oro.
Para muchas adolescentes, la carta a María Mantilla es una especie de reliquia que conservan con amor por los útiles consejos que en ella lega el maestro y a los jóvenes puede encontrárseles con facilidad aprendiendo versos del apóstol de memoria para futuras conquistas, y es que Martí se adentra como arroyo fresco que renueva y nutre y enaltece el espíritu.
Si pensamos en ¨Nuestra América¨, uno de sus muy conocidos artículos, parece recién escrito, es toda una alerta, encontramos en él un manantial de principios que identifican hoy a los cubanos. Son sus crónicas un paseo imaginario que enseña y convoca y sus escritos toda una escuela para las personas de bien en el mundo.
Se estremece el alma cuando se lee Abdala y un sabor dulce queda después de conocer cuanto dedicó a los niños. De genialidad indiscutible, su permanencia es eterna.
Martí es semilla y árbol centenario, su vida causa admiración y su obra asombro, tiene el extraordinario don de enamorar corazones y a 162 años de su natalicio sigue sumando personas de buena fe a la causa cubana y de la América toda. La multitudinaria marcha de las antorchas este 27 de enero es una muestra de ello.
0 comentarios